Cómo conseguir las mejores ofertas de hoteles

Cuando se acercan las vacaciones solemos investigar por internet a la búsqueda de las mejores ofertas de hoteles, viajes, paquetes de fin de semana de esquí o escapadas de clima cálido para reponer los niveles de vitamina D. La búsqueda por internet comporta rapidez y acceso a múltiples propuestas pero, a su vez, también implica que no dudemos en descartar aquellas propuestas cuyo precio sea (relativamente) elevado.

Muchos somos los que, buscando el Santo Grial de la mejor oferta, hemos acabado hospedados en un hotel de 3 estrellas situado algunos kilómetros lejos del centro.

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De hecho, podemos encontrar hoteles céntricos o próximos a destinos de interés de 4 estrellas cuyos precios estén ligeramente por encima del presupuesto que nos hayamos definido pero que podemos asumir. En estos casos, el problema surge cuando a dichas tarifas iniciales se añaden costes indirectos como las consumiciones en el bar, los desayunos y cenas, parking, etc.

Entonces, ¿por qué no buscar más allá de las ofertas de viaje más económicas y dedicar más tiempo a investigar las ofertas de los hoteles más atractivos? En este caso, para realizar dicha búsqueda, debemos tener en cuenta algunos consejos de viajeros experimentados.

1. Hay que abandonar la nostalgia. El servicio de habitaciones ya no lleva el almuerzo a la habitación. Incluso en un hotel de 5 estrellas, es posible que tengamos que pagar por él. Un claro ejemplo de este cambio de tendencia es que los hoteles han descubierto que es más barato utilizar dispensadores de pared en lugar de esos pequeños botes de jabón y champú que a todos nos encanta llevarnos a casa cuando dejamos la habitación.

2. Comparar de precios on line. Expedia, Kayak, Orbitz, Priceline o LastMinute son sólo algunos de los lugares para comenzar nuestra búsqueda. Es importante que, antes de encontrarnos recargos  reglamentarios pero no suficientemente visibles en la oferta , llamemos al hotel y confirmemos el precio final antes de confirmar la reserva.

3. Hay que ser flexibles con las fechas del viaje. Todos imaginamos cuanto puede llegar a valer una habitación en un hotel céntrico en temporada alta. Es por ello que debemos elegir el mejor momento para estar en un destino. En este aspecto, el buscador de hoteles de Googleya hablamos de ello en el blog – nos puede resultar de gran ayuda. Si introducimos  parámetros como nuestro presupuesto, los días de viaje, y los límites geográficos que utilizan varios filtros, nos dará una lista de destinos a considerar.

4. Considerar un presupuesto aparte para los servicios. Si hemos conseguido una oferta por la que nos vienen ganas de gritar por la terraza borrachos de alegría, no debemos descartar que también gritemos cuando paguemos los extras. Varios son los hoteles o resorts que cobran tarifas adicionales por el uso de las instalaciones del gimnasio, la piscina, una tabla de planchar o por el simple acceso a Internet.

5. Buscar descuentos escondidos. Si pertenecemos a una asociación profesional podemos tener derecho a un  descuento. En caso contrario, podemos buscar en Internet códigos de descuento en páginas especializadas como, por ejemplo, Hoteles.com o Orbitz.com. Si nos gusta alguna cadena de hoteles en particular, podemos inscribirnos en su boletín electrónico con el fin de estar al día de toda la información relacionada con descuentos y ofertas de packs regalo.

6. Considerar los hoteles más baratos de entre los caros. El objetivo principal de los hoteles es llenar todas las habitaciones cada día antes que el resto de sus competidores. Si, además, coincide que son hoteles de una misma cadena, suelen ofrecer más por menos con el fin de equilibrar fuerzas y llegar al mismo objetivo. Es por ello que  podemos encontrar hoteles de gama alta que ofrezcan a sus clientes servicios (desayunos, Internet, llamadas locales gratuitas) sin coste alguno, a diferencia de sus parientes más caros.

7. No se pierde nada por negociar. Los hoteles con habitaciones libres suelen estar dispuestos a negociar para llenar una habitación. No hay que tener miedo a pedir un desayuno gratis, Internet o parking. Los gerentes de hotel prefieren hacer un poco menos de caja por una habitación ocupada que dejarla vacía una noche.

Foto: Grand Hotel Buildings, Eastbourne