Cómo criar niños exitosos, sin sobreprotegerlos

Mientras que no hay una receta determinada para criar a niños exitosos, varios estudios psicológicos han señalado un puñado de factores que predicen el éxito. Como era de esperar, gran parte de ello se reduce a los padres. 

Muchos son los padres que quieren que sus hijos se mantengan al margen de los problemas, que saquen buenas notas en la escuela y que acaben siendo adultos con éxito. Estos niños basan su día a día en lo que Julie Lythcott-Haims describe como una lista de tareas supervisada por sus padres que resultan más perjudicial que útil. Julie Lythcott-Haims, ex decana de estudiantes de primer año en la Universidad de Stanford y autora del best-seller “Cómo educar un adulto” realizó esta afirmación durante su charla en un  evento TED Talks Live.

Según Lythcott-Haims, los padres solemos sentir que el niño no puede tener éxito a menos que lo protejamos en todo momento y nos involucremos en todo lo que pasa a su alrededor y gestionemos cada instante y los guiemos hacia el éxito. Queremos estar seguros de que van a las escuelas adecuadas, que están en las clases adecuadas y que sacan las notas más altas. Pero no solo nos preocupan las calificaciones,  también los reconocimientos y los premios y los deportes, las actividades, el liderazgo.

Con nuestros preciosos hijos pasamos tanto tiempo empujando, persuadiendo, ayudando, regateando, regañando, lo que sea, para asegurarnos de que no están metiendo la pata, de que las puertas no se cierren, de que no arruinen su futuro, de que tengan esperanzas de entrar a un pequeño grupo de universidades que rechazan a casi todos los solicitantes.

Y con la lista de tareas de nuestros niños decimos que solo queremos que sean felices, pero cuando llegan de la escuela a casa, lo primero que preguntamos es acerca de sus tareas y sus calificaciones. Y ven en nuestra cara que nuestra aprobación, que nuestro amor, que su propio valor, viene de un 10. 

Estamos obligando a nuestros niños a pensar en su futuro en forma de nota de corte para acceder a esa universidad en concreto. Y nuestros hijos están un poco exhaustos. Son frágiles. Y están fulminados ahora con altas tasas de ansiedad y depresión y algunos se preguntan, ¿Esta vida habrá valido la pena?

Realizar las tareas del hogar

Lythcott-Haims cree que nuestros niños necesitan que sus padres estén un poco menos obsesionados con las  calificaciones y los resultados y mucho más interesados en que la infancia les proporcione una base para su éxito construido sobre cosas como el amor y las tareas domésticas.

Lythcott-Haims realiza esta afirmación basándose en el estudio Grant de la Universidad de Harvard, el estudio longitudinal más largo (desde 1939)  jamás realizado por distintos sectores de la población estadounidense. En este estudio se detectó que el éxito profesional en la vida viene de hacer tareas domésticas en la niñez y, cuanto más temprano se inicien, mejor.

Lythcott-Haims cree que los niños que se criaron realizando tareas en casa pasan a ser empleados que colaboran bien con sus compañeros de trabajo, son más empáticos y son capaces de asumir tareas de manera independiente. Aportando su esfuerzo en pro de la mejora general, acabarán sobresaliendo en su lugar de trabajo. 

Si los niños están absueltos de realizar tareas en casa, también lo están del aprendizaje de que el trabajo tiene que ser hecho y que cada uno de nosotros debemos contribuir en la mejora del todo“, expone Lythcott-Haims.

A nuestros hijos debemos ofrecerles amor, apoyo y que colaboren con las tareas de casa.

Amor y apoyo

Lythcott-Haims también habla de la importancia de que nuestros niños sepan que  son importantes para nosotros como seres humanos, no por sus calificaciones.

Nuestros hijos no tienen que ir a alguna de las universidades más caras de país para ser felices y tener éxito en la vida. Las personas felices y exitosas fueron a universidad pequeñas, de las que nadie se acuerda y los  echaron.

Tal y como expone Lythcott-Haims, nuestra misión como padres es proporcionar a nuestros hijos un ambiente nutritivo, para fortalecerlos a través del trabajo doméstico y el amor para que puedan amar a los demás y recibir amor. El colegio, la carrera, la especialidad, todo eso ya depende de ellos. Nuestro trabajo no es hacerlos llegar a ser lo que queremos que sean, sino apoyarlos a convertirse en sus maravillosos sí mismos.