En Finlandia es normal que los bebés duerman en una caja de cartón

En Finlandia es normal que los bebés duerman en una caja de cartón durante sus primeros ocho meses de vida. Durante los últimos 75 años, el gobierno de Finlandia ha regalado una caja de cartón a todas las mujeres que van a ser madres. con el fin de que todos los niños finlandeses dispongan de unas condiciones de partida equitativas, con independencia de su condición social.

Dentro de esta caja de cartón suele haber pijamas, sacos de dormir, ropa de calle, pañales de tela, botas aislantes para el frío, toalla de baño, termómetro de baño, tijeras para las uñas, etc. y un colchón pequeño. El colchón se adapta al fondo de la caja y de ese modo la caja se convierte en la primera cama del bebé.

Las madres pueden elegir entre recibir la caja o una cantidad de dinero en efectivo (214 dólares), pero el 94% de las embarazadas escogen el pack porque su valor es muy superior. Cada año, unas 40.000 familias reciben esta ayuda.

Todo empezó en 1938

El contenido de este “pack mamá” ha ido cambiando a lo largo de sus 75 años de vida y adaptándose a las circunstancias y las mejoras en la crianza: por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial la ropa de cama era de papel y no de tela, debido a la escasez. En 2006, los pañales desechables volvieron a ser pañales de tela con el fin de promover el cuidado del medio ambiente y se eliminaron los biberones para promover la lactancia materna.

Históricamente, esta ayuda se implantó en 1938 para las mamás con menos recursos pero fué en año 1949 cuando se extendió a toda la población. La idea inicial era conseguir que las madres se hiciesen controles médicos durante el embarazo: La única condición para recibirla era haber visitado un médico y una clínica pública prenatal antes del cuarto mes.

Y parece que el reclamo de la caja y la extensión del sistema de Seguridad Social funcionaron porqué Finlandia pasó de 65 muertes por cada mil nacimientos a uno de los ratios de mortalidad infantil más bajos del mundo (5 por cada mil).

La caja como tradición

Según Save the Children, Finlandia es el mejor país para ser madre. Es cierto que pagan muchos impuestos, pero también es cierto que los padres ven muy claro dónde se invierten y ven que mucho de lo pagan vuelve en forma de servicios. Por eso se sienten tan bien tratados, con unas bajas maternales y paternales muy largas y unas comodidades tales, que no tienen queja. La caja, gratuita, con todo lo que contiene, es una muestra de ello.

Fuente de inspiración en políticas sociales

A mediados de 2016, La Xunta de Galicia acordó la instauración de su propia “caja finlandesa”. Se calcula que 1.600 mujeres gallegas recibirán cada mes una cesta con objetos relacionados con la crianza. A diferencia de Filandia, en el caso gallego la caja se adaptará “a la idosincrasia local” y no será tan completa como la escandinava. tendrá, además, dimensiones distintas, más discretas, que no permitirán utilizar la caja como una cuna.  Otra diferencia con el caso finlandés es que tampoco se podrá canjear la caja por una indemnización económica equivalente a su valor.

En el Reino Unido también ha tomado prestada la costumbre finlandesa y un hospital de Londres, el Queen Charlotte’s and Chelsea Hospital, ha empezado a repartir las primeras cajas. Según el periódico británico London Evening Standard, la caja está pensada para evitar la muerte súbita infantil ya que, debido a su pequeño tamaño, impide que los bebés se coloquen boca abajo, una de las causas de este síndrome del lactante.

En los Estados Unidos, tanto Ohio como Alabama se han unido oficialmente a New Jersey en la oferta de cajas para bebés a todos los ciudadanos de estos estados que vayan a tener hijos. Según informaciones de  NPR, el estado de Ohio tiene previsto distribuir unas 140.000 baby boxes entre los futuros papás mientras que Alabama hará lo mismo con unas 60.000. Todas las cajas serán suministradas por la empresa the Baby Box Co., cuya sede central está en California.

Foto: Visa Kopu (Flickr) | Werstas, the finnish labour museum | Life in Finland