Ser padre no es fácil

De siempre es sabido que ser padre no es fácil, es un trabajo de 24 horas. Esto todavía se acentúa más cuando los niños son pequeños. Clint Edwards, un blogger sobre estilo de vida, no es una excepción.

Cuando el estadounidense salió a cenar con su mujer y su hija de 2 años poco podía imaginar cual sería la reacción del resto de clientes de restaurante cuando su su hija se puso a llorar. Horas más tarde, Edwards explicó mediante una publicación en Facebook que se sintió juzgado por las miradas de los clientes del restaurante. Una semana más tarde, dicha publicación se ha hecho viral.

Los razonamientos de un padre y un maestro

Edwards explica en su publicación que su hija comenzó a llorar, a gritar y a dar patadas cuando su madre no la dejó que tirara trozos del pollo que estaban comiendo. La niña no paró hasta que el padre terminó su plato y se la llevó fuera para tranquilizarla. Sin embargo, mientras no salieron, las miradas de los clientes del restaurante no resultaron del agrado de Estward.

“Me miraban como si dijeran ‘si no sabes controlar tu hija, entonces no salga a cenar fuera’.”

A raíz de estas miradas, el padre razona que él no es capaz de controlar a su hija durante todo el día. En ocasiones, es algo que resulta imposible. Son en estos momentos en los que la niña aprende a comportarse. Es entonces cuando su hija interioriza nuevas situaciones y lecciones.

“Estas lecciones piden paciencia, mucho esfuerzo, y vivir experiencias reales, y lo siento por los que estaban en el restaurante que se molestaron por la rabieta de mi hija, pero todos somos parte de esta práctica.”

Este mensaje va dedicado a aquellas personas que tiende a juzgar aquello que consideran incorrecto pero que no se paran a pensar si entienden completamente lo que está ocuerriendo. De hecho, Clint Edwards pide, de manera indirecta, que la próxima vez que nos encontremos (o veamos) un niño llorando, pensemos que los niños son niños y que se comportan como tal.

“Piensa que estás viendo un niño convertirse en persona.”