Siesta nórdica, ¿Es bueno dejar que las criaturas duerman a bajas temperaturas?

En lugares como Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia entre los padres y madres: Dejar fuera de los establecimientos a los bebés durmiendo en sus carritos. Y no importa si la temperatura es de bajo cero. A esta peculiar y extraña costumbre se le conoce como la “siesta nórdica”.

No se trata de acostar las criaturas en una posición o a una hora determinada. La siesta “nórdica” consiste en poner el bebé en el carro y llevarlo fuera de casa o del lugar donde estén para que duerman al aire libre. Dentro del carro, los bebés están perfectamente abrigados y protegidos del viento y la lluvia, con su edredón y su capota cerrada.

Los de los países nórdicos no lo dudan. Es una rutina que se ha extendido por generaciones. Para ellos es parte de su rutina con sus criaturas, como lo fue antes de sus padres. Argumentan que es muy sano para los más pequeños, y no solo para los de pocos meses, también para  los menores de tres años.

Hoy en día, en la mayoría de guarderías de Suecia hacen descansar a los nenes afuera. Es común ver hileras de cochecitos en la nieve a la hora de la siesta, con los pequeños profundamente dormidos.

Su teoría es que los pequeños expuestos al aire libre, tanto en verano como en el crudo invierno, son menos propensos a coger resfriados. También apuntan que pasar el día entero en un cuarto con otros treinta niños no es bueno para ellos en absoluto.

Pediatras como Marjo Tourola del Instituto de Ciencias de Salud de la Universidad de Oulu en Finlandia defienden la viabilidad de la siesta nórdica apuntando al aire fresco y la luz solar como agentes beneficiosos. El estado de ánimo también se vería afectado positivamente, provocando que los niños que hacen la siesta nórdica se muestren más activos y coman mejor.

Bebés controlados

Dejar los bebés durmiendo en sus carros no comporta que sus padres de desentiendan de ellos. Los padres suelen vigilarlos con un monitor por si se despiertan junto con la temperatura exteriors. También suelen dejar los carros cerca de alguna ventana.

Aunque en estos países los secuestros son bastante raros, esto no quita establecer ciertas medidas de prevención y seguridad con los más pequeños.

¿Es más sano que si durmieran dentro?

El motivo de hacer algo así puede en un conocido pediatra finlandés, Arvo Ylppö,  que en la década de 1920 y con el objetivo de reducir la mortalidad infantil, entregaba a las madres ciertas directrices para el cuidado de sus hijos.

En este sentido, el médico recomendaba que los bebés durmieran en el exterior cuando el aire en el interior del hogar era de mala calidad. Además, el aire fresco y la luz del sol eran considerados importantes factores para prevenir las enfermedades. Se pensaba que el aire frío incrementaba la circulación sanguínea en las zonas de la nariz y la boca, y por lo tanto aumentaba la inmunidad contra las bacterias.

La escritora y experta en el cuidado de niños Rachel Waddilove opina al respecto que “los bebés se benefician mucho de estar al aire libre. El aire fresco es bueno para sus pulmones y, según mi experiencia, ayuda a prevenir enfermedades como resfríos y a construir su sistema inmune“, aseguró la especialista al medio británico. “Siempre y cuando el bebé esté sano y bien envuelto, lo apoyo“, agrega.

Según algunos estudios realizados por la Agencia de Protección del Medio Ambiente en Suecia la efectividad de la “siesta nórdica” no está del todo clara. En algunos estudios se evidencia que los niños que pasan más tiempo al aire libre, tanto en siestas como en general, se ausentan del colegio menos días que los niños que pasan la mayor parte del tiempo en el interior. En otros estudios, en cambio, no se observan diferencias a la hora de comparar a los niños que duermen dentro y a los que duermen fuera.

VíaBBC | FotoTrivial Things by Jo